"Hoy, la preclara visión de los pioneros del movimiento cooperativo en la región, es el motivo que nos concita a conmemorar 40 años de esa gesta fundadora que dio vida a una entidad que es anterior, a la vida misma del municipio de La Llanada".

Fernando Lopez Santander. 2017

Hablar de historia en el municipio de La Llanada Nariño, nos conduce inevitablemente a hablar de minería y hablar de minería en la tierra de los Abades, nos lleva por esa misma vía de lo inexorable, a hablar de la Cooperativa del Distrito Minero de La Llanada.

Y es que según el historiador Omar Yela (2016), en la primera mitad del siglo XX fueron varias las compañías estadounidenses, canadienses y suizas así como varios ciudadanos alemanes y japoneses, quienes llevaron a cabo la explotación de las minas La Palmera, El Canadá y El Páramo en el municipio de La Llanada, empleando la mano de obra de personas oriundas de la región y de municipios vecinos.

No obstante, ya entrada la década de 1960 y tras muchos años de extracción foránea de los recursos mineros, en razón de la baja producción de mineral, sobrevino el retiro de las compañías extranjeras que operaban en las minas del municipio de La Llanada, consecuentemente, movidos por el interés que despertaba el desarrollar los trabajos de la minería ya no bajo el sonido de lenguas extrañas sino bajo su lengua vernácula y seducidos por una actividad que suponía mayores ingresos; serían los propios hijos de esta región quienes comenzarían a extraer por su propia cuenta de las venas de este terruño, el oro que El Creador había dispuesto como bálsamo de sosiego y como guardián eterno de la esperanza de un mejor porvenir.

Las vicisitudes que trajeron consigo, los primeros años de trabajo minero realizado por los habitantes de esta región, develaron la necesidad de los mineros de agruparse bajo una entidad a través de la cual sus labores se puedan llevar a cabo de manera respetuosa y coordinada. Es así como, según las palabras de Diogenes Guerrero y Udilberto Montenegro, se empezó a concebir la idea de conformar una organización que sirviera a estos propósitos inmediatos y contando con la asesoría de la Zona Minera–autoridad estatal de la época- esa idea comenzó a tomar forma.

Por medio del bando, un acto de convocatoria realizado mediante tambores de la época, se citó a los mineros interesados en la conformación de la cooperativa, a una reunión en la casa de don Pedro Rosero, reunión, a la que solo asistieron siete personas, un resultado infructuoso para el primer intento de organización. Sin embrago, luego de persistir en la convocatoria, el 28 de febrero de 1977, la asamblea de 59 mineros, suscribiría el acta de constitución de la Cooperativa de Pequeños Mineros “La Palmera Limitada” y posteriormente siguiendo el trámite de rigor, mediante Resolución No 460 del 30 de mayo de 1977, la Superintendencia Nacional de Cooperativas le reconoció personería a esta organización, naciendo así a la vida jurídica, la que hoy en día es su prolongación en el tiempo y que se denomina Cooperativa del Distrito Minero de La Llanada Limitada, nombre que más adelante adoptaría después de acoger en su seno a los mineros de las demás minas del municipio de La Llanada como son Canadá, Páramo y Cisne.

Hoy, la preclara visión de los pioneros del movimiento cooperativo en la región, es el motivo que nos concita a conmemorar 40 años de esa gesta fundadora que dio vida a una entidad que es anterior, a la vida misma del municipio de La Llanada y que a lo largo de estos decenios, gracias al esfuerzo de toda una comunidad, ha contribuido a su desarrollo y crecimiento, convirtiéndose en un importante protagonista del devenir histórico de un pueblo que ha hecho del oro, no solo un medio para procurarse su existencia, sino un elemento moldeador de su identidad cultural entorno al cual, se ha construido la idiosincrasia llanadiense.

Conmemorar los 40 años de Coodmilla Ltda., también es festejar el acontecimiento de una minería responsable, minería, que respondiendo a una tradición de vieja data y fuertemente arraigada en los mineros de nuestra región, se ha rehusado a utilizar sustancias contaminantes y que debido a sus buenas prácticas minero ambientales y a su gestión empresarial, la han hecho merecedora tanto de reconocimientos nacionales como internacionales y que gracias a la constancia de sus asociados y la unión de todos sus esfuerzos, ha sabido resistir los embates de muchas vicisitudes y exigencias normativas que no son fáciles para quienes realizan una pequeña minería de manera licita.

Son 40 años que hoy convocan a toda una comunidad y que en las páginas de la minería responsable y de pequeña escala, la Cooperativa del Distrito Minero de La Llanada ha ido escribiendo literalmente con letras de oro.